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Los Espíritus Ministrantes De Los Superuniversos

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El Libro de Urantia

Documento 28

Los Espíritus Ministrantes de los Superuniversos

(306.1) 28:0.1 ASÍ como los supernafines son las huestes angélicas del universo central y los serafines las de los universos locales, del mismo modo los seconafines son los espíritus ministrantes de los superuniversos. En grado de divinidad y en potencial de supremacía, sin embargo, estos hijos de los Espíritus Reflexivos son mucho más parecidos a los supernafines que a los serafines. No sirven solos en las supercreaciones, y las transacciones patrocinadas por sus asociados no revelados son tan numerosas como fascinantes.

(306.2) 28:0.2 Tal como se presentan en estas narrativas, los espíritus ministrantes de los superuniversos comprenden las siguientes tres órdenes.

(306.3) 28:0.3 1. Los Seconafines.
(306.4) 28:0.4 2. Los Terciafines.
(306.5) 28:0.5 3. Los Omniafines.

(306.6) 28:0.6 Puesto que las últimas dos órdenes no se ocupan directamente del esquema de ascensión de la progresión mortal, se los tratará brevemente antes de considerar más a fondo a los seconafines. Técnicamente, ni los terciafines ni los omniafines son espíritus ministrantes de los superuniversos, aunque ambos sirven como ministros espirituales en estos dominios.

1. Los Terciafines

(306.7) 28:1.1 Estos altos ángeles están registrados en las sedes de los superuniversos, y a pesar de su servicio en las creaciones locales, técnicamente son residentes de estas capitales superuniversales, en cuanto no son oriundos de los universos locales. Los terciafines son hijos del Espíritu Infinito y se los personaliza en el Paraíso en grupos de mil. Estos seres excelsos de originalidad divina y versatilidad casi suprema son el don del Espíritu Infinito a los Hijos Creadores de Dios.

(306.8) 28:1.2 Cuando un Hijo Micael se separa del régimen paterno en el Paraíso y se prepara para salir a la aventura universal del espacio, el Espíritu Infinito entrega un grupo de mil de estos espíritus acompañantes. Y estos terciafines majestuosos acompañan al Hijo Creador, cuando éste se embarca en la aventura de la organización de un universo.

(306.9) 28:1.3 Durante los tiempos primitivos de la construcción de un universo, estos mil terciafines constituyen el único séquito personal del Hijo Creador. Adquieren una experiencia enorme como asistentes del Hijo durante estas épocas emocionantes de ensamblaje de un universo y otras manipulaciones astronómicas. Sirven al lado del Hijo Creador hasta el día de la personalización de la Brillante Estrella Matutina, el primogénito de un universo local. En ese momento, los terciafines presentan su dimisión formal y ésta es aceptada. Y con la aparición de las órdenes iniciales de vida angélica nativa, se retiran del servicio activo en el universo local y se tornan ministros de enlace entre el Hijo Creador al cual habían sido previamente asignados y los Ancianos de los Días del superuniverso correspondiente.

2. Los Omniafines

(307.1) 28:2.1 Los omniafines son creados por el Espíritu Infinito en enlace con los Siete Ejecutivos Supremos, y son los servidores y mensajeros exclusivos de estos mismos Ejecutivos Supremos. Se asignan los omniafines al gran universo, y en Orvonton su cuerpo mantiene su sede central en la zona norte de Uversa, donde residen como colonia especial de cortesía. No están registrados en Uversa, ni asignados a nuestra administración. Tampoco se ocupan directamente del esquema ascendente de la progresión mortal.

(307.2) 28:2.2 Los omniafines están totalmente ocupados de la vigilancia de los superuniversos en beneficios de la coordinación administrativa, desde el punto de vista de los Siete Ejecutivos Supremos. Nuestra colonia de omniafines en Uversa recibe instrucciones solamente del Ejecutivo Supremo de Orvonton y rinde informes al mismo, ubicado en la esfera ejecutiva conjunta número siete del anillo exterior de los satélites del Paraíso.

3. Los Seconafines

(307.3) 28:3.1 Los siete Espíritus Reflexivos asignados a la sede central de cada superuniverso producen las huestes secoráficas. Existe una técnica definida de respuesta en el Paraíso, asociada con la creación de estos ángeles en grupos de siete. En cada grupo de siete siempre hay uno primario, tres secundarios y tres terciarios; siempre se personalizan en esa proporción exacta. Cuando se crean siete seconafines semejantes, uno, el primario, es asignado al servicio de los Ancianos de los Días. Los tres ángeles secundarios se asocian con tres grupos de administradores de origen en el Paraíso en los supergobiernos: los Consejeros Divinos, los Perfeccionadores de la Sabiduría y los Censores Universales. Los tres ángeles terciarios son asignados a los asociados trinidizados ascendentes de los gobernantes del superuniverso: los Mensajeros Poderosos, Aquellos Elevados en Autoridad, y Aquellos sin Nombre ni Número.

(307.4) 28:3.2 Estos seconafines de los superuniversos son los vástagos de los Espíritus Reflexivos, y por consiguiente, la reflexividad es inherente en su naturaleza. Reaccionan reflexivamente en todas y cada una de las fases de cada una de las criaturas de origen en la Tercera Fuente y Centro y de los Hijos Creadores Paradisiacos, pero no son directamente reflexivos de las cosas y entidades, personales u otras, de origen único en la Primera Fuente y Centro. Poseemos muchas pruebas de la realidad de los circuitos universales de inteligencia del Espíritu Infinito, pero aunque no tuvieramos otras pruebas, las actuaciones reflexivas de los seconafines serían totalmente suficientes para demostrar la realidad de la presencia universal de la mente infinita del Actor Conjunto.

4. Los Seconafines Primarios

(307.5) 28:4.1 Los seconafines primarios, asignados a los Ancianos de los Días, son espejos vivientes al servicio de estos gobernantes triunos. Pensad qué significa, en la economía de un superuniverso, poder recurrir, en efecto, a un espejo viviente y en él ver y escuchar las respuestas certeras de otro ser a mil o cien mil años luz de distancia y hacer todo esto instantánea e infaliblemente. Los registros son esenciales para la conducción de los universos, las emisiones son útiles, el trabajo de los Mensajeros Solitarios y de otros es muy útil, pero los Ancianos de los Días, desde su posición a mitad de camino entre los mundos habitados y el Paraíso —entre el hombre y Dios— pueden mirar instantáneamente hacia ambos lados, escuchar hacia ambos lados y conocer ambos lados.

(308.1) 28:4.2 Esta habilidad —escuchar y ver, por decirlo así, todas las cosas— puede ser perfectamente realizada en los superuniversos sólo por los Ancianos de los Días y sólo en sus respectivos mundos sede central. Aun allí hay limitaciones: desde Uversa, dicha comunicación se limita a los mundos y universos de Orvonton, y aunque no esté operante entre los superuniversos, esta misma técnica reflexiva mantiene a cada uno de ellos en estrecho contacto con el universo central y con el Paraíso. Los siete supergobiernos, aunque individualmente segregados, son de esta manera perfectamente reflexivos de la autoridad de arriba y totalmente comprensivos, así como también conocedores, de las necesidades de abajo.

(308.2) 28:4.3 Los seconafines primarios parecen inclinarse por naturaleza inherente hacia siete tipos de servicio, y es conveniente que las primeras series de esta orden tengan dotes que les permitan interpretar inherentemente la mente del Espíritu para los Ancianos de los Días:

(308.3) 28:4.4 1. La Voz del Actor Conjunto. En cada superuniverso, el primer seconafín primario y cada séptimo de esa orden posteriormente creado exhiben un alto grado de adaptabilidad para comprender e interpretar la mente del Espíritu Infinito para los Ancianos de los Días y sus asociados en los supergobiernos. Esto es de gran valor en las sedes de los superuniversos porque, a diferencia de las creaciones locales con sus Ministras Divinas, el asiento de un supergobierno no cuenta con una personalización especializada del Espíritu Infinito. Por lo tanto, estas voces secoráficas son las que más se aproximan a ser representantes personales de la Tercera Fuente y Centro en tales esferas capitales. Es verdad que los siete Espíritus Reflexivos se encuentran allí, pero estas madres de las huestes secoráficas son menos exacta y automáticamente reflexivas del Actor Conjunto que de los Siete Espíritus Rectores.

(308.4) 28:4.5 2. La Voz de los Siete Espíritus Rectores. El segundo seconafín primario y cada séptimo creado después de éste se inclinan a describir las naturalezas y reacciones colectivas de los Siete Espíritus Rectores. Aunque cada Espíritu Rector ya está representado en la capital de un superuniverso por uno de los siete Espíritus Reflexivos de asignación, dicha representación es individual, no colectiva. Colectivamente, están presentes tan sólo reflexivamente; por lo tanto, los Espíritus Rectores aprecian el servicio de estos ángeles altamente personales, la segunda serie de los seconafines primarios, que son tan competentes para representarlos frente a los Ancianos de los Días.

(308.5) 28:4.6 3. La Voz de los Hijos Creadores. El Espíritu Infinito ha de tener algo que ver con la creación o la capacitación de los Hijos Paradisiacos de la orden de Micael, porque el tercer seconafín primario y cada séptimo seriado de allí en adelante posee el don notable de ser reflexivo de la mente de estos Hijos Creadores. Si los Ancianos de los Días quisieran saber —realmente saber— la actitud de Micael de Nebadon respecto de algún asunto bajo consideración, no necesitan llamarlo a través de las líneas del espacio; tan sólo necesitan llamar al Jefe de las Voces de Nebadon, quien, si se le solicita, presentará al seconafín Micael de registro; y allí mismo y en ese momento, los Ancianos de los Días percibirán la voz del Hijo Mayor de Nebadon.

(309.1) 28:4.7 Ninguna otra orden de filiación es «reflexible» de esta manera, y ninguna otra orden de ángeles puede funcionar de esta manera. No comprendemos plenamente de qué manera se realiza esto, y dudo mucho de que los Hijos Creadores lo comprendan plenamente. Pero con seguridad sabemos que funciona, y que infaliblemente funciona aceptablemente también lo sabemos, porque en toda la historia de Uversa, las voces secoráficas no han errado jamás en sus presentaciones.

(309.2) 28:4.8 Aquí estáis comenzando a ver algo de la manera en la cual la divinidad comprende el espacio del tiempo y domina el tiempo del espacio. Aquí estáis comenzando a echar uno de los primeros vistazos pasajeros a la técnica del ciclo de la eternidad, divergente por el momento, para asistir a los hijos del tiempo en sus esfuerzos por superar las arduas dificultades del espacio. Y estos fenómenos son adicionales a la técnica universal establecida de los Espíritus Reflexivos.

(309.3) 28:4.9 Aunque aparentemente privados de la presencia personal de los Espíritus Rectores de arriba y de los Hijos Creadores de abajo, los Ancianos de los Días tienen a su disposición seres vivientes sintonizados a los mecanismos cósmicos de la perfección reflexiva y de la precisión última, gracias a los cuales pueden disfrutar de la presencia reflexiva de todos aquellos seres excelsos cuya presencia personal se les niega. Por medio y a través de estos mecanismos, y de otros que vosotros desconocéis, Dios está potencialmente presente en las sedes de los superuniversos.

(309.4) 28:4.10 Los Ancianos de los Días deducen perfectamente la voluntad del Padre mediante el paralelismo de la transmisión de la voz del Espíritu desde arriba y de la transmisión de la voz de Micael desde abajo. De esta manera, pueden estar infaliblemente seguros al sopesar la voluntad del Padre sobre los asuntos administrativos de los universos locales. Pero para deducir la voluntad de uno de los Dioses del conocimiento de los otros dos, los tres Ancianos de los Días deben actuar juntos; dos no serían capaces de llegar a la respuesta. Por esta razón, aunque si no hubiesen otras, tres Ancianos de los Días siempre presiden los superuniversos, y no uno ni siquiera por dos.

(309.5) 28:4.11 4. La Voz de las Huestes Angélicas. El cuarto seconafín primario y cada séptimo seriado son ángeles peculiarmente sensibles a los sentimientos de todas las órdenes de los ángeles, incluyendo a los supernafines de arriba y a los serafines de abajo. Así, la actitud de cualquier ángel de mando o de supervisión está inmediatamente disponible para la consideración de cualquier concilio de los Ancianos de los Días. No pasa un día en vuestro mundo, en que el jefe de los serafines en Urantia no tenga conciencia del fenómeno de la transferencia reflexiva, de ser atraído desde Uversa para algún propósito; pero a menos que algún Mensajero Solitario se lo advierta por adelantado, permanece totalmente ignorante de lo que se busca y de cómo se obtiene. Estos espíritus ministrantes del tiempo proveen constantemente este tipo de testimonio inconsciente y ciertamente, por lo tanto, libre de prejuicios sobre la colección interminable de asuntos que llaman la atención y requieren las deliberaciones de los Ancianos de los Días y de sus asociados.

(309.6) 28:4.12 5. Los Receptores de Emisiones. Existe una clase especial de mensajes emitidos que tan sólo es recibida por estos seconafines primarios. Aunque no son ellos los emisores regulares de Uversa, funcionan en enlace con los ángeles de las voces reflexivas para el fin de sincronizar la visión reflexiva de los Ancianos de los Días con ciertos mensajes auténticos que provienen de los circuitos establecidos de la comunicación universal. Los receptores de emisiones son de la quinta serie, el quinto seconafín creado y cada séptimo después de él.

(310.1) 28:4.13 6. Las Personalidades de Transporte. Éstos son los seconafines que llevan a los peregrinos del tiempo de los mundos sede central de los superuniversos al círculo exterior de Havona. Son el cuerpo de transporte de los superuniversos, operan hacia adentro hasta el Paraíso, y hacia afuera a los mundos de sus respectivos sectores. Este cuerpo está compuesto por el sexto seconafín primario y cada séptimo de los creados posteriormente.

(310.2) 28:4.14 7. El Cuerpo de Reserva. Un grupo muy grande de seconafines, los seriados primarios séptimos, se mantiene en reserva para deberes no clasificados y para asignaciones de urgencia de los reinos. Puesto que no son altamente especializados, pueden funcionar relativamente bien en cualquiera de las capacidades de sus diversos asociados, pero dicho trabajo especializado se realiza tan sólo en casos de urgencia. Sus tareas usuales consisten en la realización de aquellos deberes generalizados de un superuniverso que no caen dentro del alcance de los ángeles de asignación específica.

5. Los Seconafines Secundarios

(310.3) 28:5.1 Los seconafines de la orden secundaria no son menos reflexivos que sus semejantes primarios. La clasificación de primario, secundario y terciario no indica un diferencial de estado ni de función en el caso de los seconafines; simplemente denota los órdenes de procedimiento. Los tres grupos exhiben cualidades idénticas en sus actividades.

(310.4) 28:5.2 Se asignan los siete tipos reflexivos de los seconafines secundarios a los servicios de los asociados coordinados de origen en la Trinidad de los Ancianos de los Días, como sigue:

(310.5) 28:5.3 Para los Perfeccionadores de la Sabiduría —las Voces de la Sabiduría, las Almas de la Filosofía y las Uniones de las Almas.
(310.6) 28:5.4 Para los Consejeros Divinos —los Corazones de Consejo, los Regocijos de Existencia y las Satisfacciones de Servicio.
(310.7) 28:5.5 Para los Censores Universales —los Discernidores de los Espíritus.

(310.8) 28:5.6 Al igual que la orden primaria, este grupo es creado en forma seriada; o sea, que el primogénito fue una Voz de Sabiduría y el séptimo de allí en adelante fue similar, y así sucesivamente con los seis otros tipos de estos ángeles reflexivos.

(310.9) 28:5.7 1. La Voz de la Sabiduría. Algunos de estos seconafines están en enlace perpetuo con las bibliotecas vivientes del Paraíso, los custodios del conocimiento que pertenecen a los supernafines primarios. En el servicio reflexivo especializado, las Voces de la Sabiduría son concentraciones y enfoques vivientes, actuales, pletóricas y completamente confiables, de la sabiduría coordinada del universo de los universos. Para el volumen casi infinito de información que circula en los circuitos maestros de los superuniversos, estos seres extraordinarios son tan reflexivos y selectivos, tan sensibles, como para poder segregar y recibir la esencia de la sabiduría e infaliblemente transmitir estas joyas de mentación a sus superiores, los Perfeccionadores de la Sabiduría. Y funcionan de tal modo que los Perfeccionadores de la Sabiduría no solamente oyen las expresiones reales y originales de esta sabiduría, sino que también ven reflexivamente a los seres mismos, de origen elevado o bajo, que le dieron voz.

(310.10) 28:5.8 Está escrito: «Si un hombre carece de sabiduría, que pregunte». En Uversa, cuando se hace necesario llegar a decisiones sabias en las situaciones perplejas de los complejos asuntos del gobierno del superuniverso, cuando se requieren tanto sabiduría de perfección como sabiduría de practicabilidad, entonces los Perfeccionadores de la Sabiduría convocan un batallón de Voces de Sabiduría y, mediante la pericia consumada de su orden, sintonizan y direccionalizan a estos receptores vivientes de la sabiduría contenida en las mentes y circulante en el universo de los universos de modo tal que muy pronto, desde estas voces secoráficas, fluye un caudal de sabiduría de la divinidad desde el universo arriba y una inundación de sabiduría de practicabilidad desde las mentes más elevadas de los universos abajo.

(311.1) 28:5.9 Si surge confusión sobre la armonización de estas dos versiones de sabiduría, se apela inmediatamente a los Consejeros Divinos, que de inmediato deciden la combinación apropiada de procedimientos. Si existe alguna duda sobre la autenticidad de algo que proviene de reinos en los que haya estallado una rebelión, se apela a los Censores quienes, con sus Discernidores de Espíritu, son capaces de decidir inmediatamente en cuanto a en «qué asunto del espíritu» actuó el consejero. De este modo, la sabiduría de las edades y el intelecto del momento están siempre presentes con los Ancianos de los Días, como un libro abierto ante su mirada benéfica.

(311.2) 28:5.10 Vosotros apenas si podéis comprender lo que todo esto significa para aquellos que son responsables de la conducta de los gobiernos superuniversales. La inmensidad y amplitud de estas transacciones están totalmente más allá de la concepción finita. Cuando os encontréis, como yo repetidamente me he encontrado, en las cámaras especiales de recepción del templo de la sabiduría en Uversa y veáis todo esto en operación actual, seréis impulsados a la adoración por la perfección de la complejidad, y por la seguridad del funcionamiento de las comunicaciones interplanetarias de los universos. Homenajearéis a la sabiduría divina y a la bondad de los Dioses, que planean y ejecutan con técnica tan extraordinaria. Estas cosas realmente suceden tal como yo las he descrito.

(311.3) 28:5.11 2. El Alma de la Filosofía. Estos maravillosos maestros también se asignan a los Perfeccionadores de la Sabiduría y, cuando no están dirigidos de otra manera, permanecen en sincronía focal con los maestros de la filosofía en el Paraíso. Piensa en acercarte a un enorme espejo viviente, en efecto, pero en vez de contemplar la imagen de tu yo material y finito, de percibir un reflejo de la sabiduría de la divinidad y de la filosofía del Paraíso. Mas si se hace deseable «encarnar» esta filosofía de perfección, para diluirla y hacerla de este modo práctica para su aplicación y asimilación por parte de los pueblos humildes de los mundos bajos, estos espejos vivientes tan sólo necesitan dar vuelta el rostro hacia abajo, para reflejar las normas y necesidades de otro mundo o universo.

(311.4) 28:5.12 Por estas mismas técnicas, los Perfeccionadores de la Sabiduría adaptan decisiones y recomendaciones a las necesidades reales y al estado auténtico de los pueblos y mundos bajo consideración, y siempre actúan de acuerdo con los Consejeros Divinos y los Censores Universales. Pero la plenitud sublime de estas transacciones está más allá aún de mi capacidad de comprensión.

(311.5) 28:5.13 3. La Unión de las Almas. Completando el personal triuno asignado a los Perfeccionadores de la Sabiduría, están estos reflectores de los ideales y estado de las relaciones éticas. De todos los problemas en el universo que requieren el ejercicio de una sabiduría consumada de experiencia y adaptabilidad, ninguno es más importante que los que surgen de las relaciones y asociaciones de los seres inteligentes. Sea en las asociaciones humanas de comercio y negocios, de amistad y matrimonio, o en los enlaces de las huestes angélicas, siempre surgen fricciones mezquinas, malentendidos menores, demasiado triviales como para llamar la atención de los conciliadores, pero suficientemente irritantes y perturbadores como para estorbar el mecanismo normal del universo, si se permite que se multipliquen y continúen. Por lo tanto, los Perfeccionadores de la Sabiduría ponen a disposición la experiencia sabia de su orden como «el aceite de la reconciliación» de un entero superuniverso. En todo este trabajo, estos hombres sabios de los superuniversos están secundados hábilmente por sus asociados reflexivos, las Uniones de las Almas, que ponen a disposición la información actual relativa al estado del universo y al mismo tiempo describen el ideal paradisiaco, para el mejor ajuste de estos problemas que producen perplejidad. Cuando no están dirigidos específicamente a otro lugar, estos seconafines permanecen en enlace reflexivo con los intérpretes de la ética en el Paraíso.

(312.1) 28:5.14 Éstos son los ángeles que fomentan y promueven el trabajo en equipo de todo Orvonton. Una de las lecciones más importantes que debéis aprender durante vuestra carrera mortal consiste en trabajar en equipo. Las esferas de perfección tienen un personal que proviene de los que han dominado este arte de trabajar con otros seres. En el universo pocos son los deberes para el servidor solitario. Cuanto más alto ascendáis, más solitarios estaréis al encontraros temporalmente sin asociación con vuestros semejantes.

(312.2) 28:5.15 4. El Corazón de Consejo. Éste es el primer grupo de estos genios reflexivos colocado bajo la supervisión de los Consejeros Divinos. Los seconafines de este tipo están en posesión de los hechos del espacio, siendo selectivos para estos datos en los circuitos del tiempo. Especialmente son reflexivos de los coordinadores superáficos de información, pero también son selectivamente reflexivos del parecer de todos los seres, tanto de estado alto como de estado bajo. Toda vez que los Consejeros Divinos son convocados para concilios o decisiones importantes, solicitan inmediatamente un conjunto de Corazones de Consejo, y luego la decisión emitida incorpora efectivamente la sabiduría y el consejo coordinados de las mentes más competentes del entero superuniverso, todo lo cual ha sido censurado y revisado a la luz del parecer de las mentes elevadas de Havona y aún del Paraíso.

(312.3) 28:5.16 5. El Regocijo de la Existencia. Por naturaleza estos seres están reflexivamente sincronizados con los supervisores superáficos de la armonía arriba y con ciertos serafines abajo, pero es difícil explicar qué es precisamente lo que hacen en realidad los miembros de este interesante grupo. Sus actividades principales están dirigidas a pro-mover reacciones de regocijo entre las varias órdenes de las huestes angelicales y de las criaturas volitivas inferiores. Los Consejeros Divinos, a quienes están agregados, pocas veces los utilizan específicamente para detectar regocijo. En una forma más general y en colaboración con los directores de reversión, funcionan como conmutadores de regocijo, intentando aumentar las reacciones de placer de los reinos y mejorar el gusto por el humor, para desarrollar entre mortales y ángeles un super-humor. Intentan demostrar que existe un regocijo inherente en una existencia con libre albedrío, independientemente de toda influencia externa; y tienen razón, aunque encuentran grandes dificultades para inculcar esta verdad en la mente de los hombres primitivos. Las personalidades espirituales más elevadas y los ángeles responden más rápidamente a estos esfuerzos de instrucción.

(312.4) 28:5.17 6. La Satisfacción del Servicio. Estos ángeles son altamente reflexivos de la actitud de los directores de conducta en el Paraíso y funcionan en forma muy semejante a los Regocijos de Existencia, intentando enaltecer el valor del servicio y aumentar las satisfacciones que de él se puede derivar. Mucho han hecho para iluminar las recompensas pospuestas inherentes en el servicio altruista, servicio para la ampliación del reino de la verdad.

(312.5) 28:5.18 Los Consejeros Divinos, a quienes está agregada esta orden, los utilizan para reflejar de un mundo a otro los beneficios que se pueden extraer del servicio espiritual. Y utilizando así las realizaciones de los mejores para inspirar y alentar a los mediocres, estos seconafines contribuyen inmensamente a la calidad del servicio dedicado en los superuniversos. Se usa con eficacia el espíritu competitivo fraternal, circulando de un mundo a otro información sobre lo que se hace en los demás mundos, particularmente en los mejores mundos. Se promueve así una rivalidad refrescante y sincera aun entre las huestes seráficas.

(313.1) 28:5.19 7. Los Discernidores de los Espíritus. Existe un enlace especial entre los asesores y consejeros del segundo círculo de Havona y estos ángeles reflexivos. Son los únicos seconafines agregados a los Censores Universales, pero probablemente son más singularmente especializados entre todos sus semejantes. Sea cual fuere la fuente o canal de la información, aunque las pruebas disponibles sean muy escasas, cuando se las somete a su escrutinio reflexivo, estos discernidores inmediatamente nos informarán sobre el verdadero motivo, el propósito real y la auténtica naturaleza de su origen. Me maravillo del funcionamiento extraordinario de estos ángeles, que tan infaliblemente reflejan el carácter moral y espiritual auténtico de cualquier individuo puesto bajo su exposición focal.

(313.2) 28:5.20 Los Discernidores de los Espíritus llevan a cabo estos intrincados servicios por virtud de «discernimiento espiritual» inherente, si es que puedo usar dichas palabras en un intento para hacer comprender a la mente humana el pensamiento de que estos ángeles reflexivos funcionan así intuitivamente, inherentemente e infaliblemente. Cuando los Censores Universales contemplan estas presentaciones, están frente a frente con el alma desnuda del individuo reflejado; esta misma certidumbre y perfección de retrato explica en parte por qué los censores pueden funcionar siempre como jueces tan justos y rectos. Los discernidores siempre acompañan a los Censores en cualquier misión alejada de Uversa, y son igualmente eficaces en los universos como lo son en su sede de Uversa.

(313.3) 28:5.21 Os aseguro que todas estas transacciones del mundo espiritual son reales, que tienen lugar de acuerdo con las costumbres establecidas y en armonía con las leyes inmutables de los dominios universales. Los seres de cada nueva orden creada, inmediatamente después de recibir el aliento de vida, son reflejados instantáneamente en las alturas; se emite un retrato viviente de la naturaleza y potencial de la criatura a la sede central del superuniverso. De esta manera, por medio de los discernidores, los Censores entran en conocimiento pleno de exactamente «qué tipo de espíritu» ha nacido en los mundos del espacio.

(313.4) 28:5.22 Esto ocurre con el hombre mortal: el Espíritu Materno de Salvington os conoce plenamente, porque el Espíritu Santo en vuestro mundo «investiga todas las cosas» y todo cuanto sepa el Espíritu de vosotros está inmediatamente disponible a los discernidores secoráficos, quienes reflejan con el Espíritu, lo que se refiere al conocimiento que tiene de vosotros. Sin embargo, debemos mencionar que el conocimiento y planes de los fragmentos del Padre no son reflejables. Los discernidores pueden reflejar, y lo hacen, la presencia de los Ajustadores (y los Censores los declaran divinos), pero no pueden descifrar el contenido de la mente de los Monitores Misteriosos.

6. Los Seconafines Terciarios

(313.5) 28:6.1 Del mismo modo que sus semejantes, se crean estos ángeles en forma seriada y en siete tipos reflexivos, pero no se asignan estos tipos individualmente a los servicios separados de los administradores de los superuniversos. Todos los seconafines terciarios son asignados colectivamente a los Hijos Trinidizados de Logro, y estos hijos ascendentes los utilizan en forma intercambiable; o sea, los Mensajeros Poderosos pueden utilizar a cualquiera de los tipos terciarios, y así lo hacen, y también lo hacen sus coordinados, Aquellos Elevados en Autoridad y Aquellos sin Nombre ni Número. Estos siete tipos de seconafines terciarios son:

(314.1) 28:6.2 1. El Significado de los Orígenes. Los Hijos Trinidizados ascendentes de un gobierno superuniversal tienen a su cargo la responsabilidad de tratar con todos los asuntos que surgen del origen de todo individuo, raza o mundo; y el significado del origen es la cuestión fundamental en todos nuestros planes para el avance cósmico de las criaturas vivientes del reino. Todas las relaciones y la aplicación de la ética surgen de los hechos fundamentales del origen. El origen es la base de la reacción relacional de los Dioses. Siempre el Actor Conjunto «toma nota del hombre, en qué forma nació».

(314.2) 28:6.3 En el caso de los seres descendentes más elevados, el origen es simplemente un hecho que debe de cerciorarse; pero con los seres ascendentes, incluyendo las órdenes inferiores de los ángeles, la naturaleza y circunstancias del origen no son siempre tan claras, aunque son de importancia vital, prácticamente para cada vuelta de los asuntos universales —de allí el valor de tener a nuestra disposición a una serie de seconafines reflexivos que pueden ilustrar instantáneamente todo lo necesario respecto del génesis de cualquier ser, tanto en el universo central como en el entero reino de un superuniverso.

(314.3) 28:6.4 Los Significados de los Orígenes son genealogías vivientes de referencia inmediata de las huestes enormes de seres —hombres, ángeles y otros— que habitan los siete superuniversos. Están siempre listos para proporcionar a sus superiores un cálculo actualizado, pletórico y confiable de los factores ancestrales y del estado presente de cualquier individuo en cualquier mundo de sus respectivos superuniversos; y su cómputo de los hechos conocidos está siempre al minuto.

(314.4) 28:6.5 2. La Memoria de la Misericordia. Estos son los registros reales, plenos y pletóricos, y vivientes, de la misericordia que ha sido extendida a individuos y razas por las administraciones tiernas de las instrumentalidades del Espíritu Infinito, en la misión de adaptar la justicia de la rectitud al estado de los reinos, tal como se revela en descripciones del Significado de los Orígenes. La Memoria de la Misericordia revela la deuda moral de los hijos de la misericordia —sus deudas espirituales— que deben ser asentadas contra los bienes de la disposición salvadora establecida por los Hijos de Dios. Al revelar la misericordia preexistente del Padre, los Hijos de Dios establecen el crédito necesario para asegurar la sobrevivencia de todos. Luego, de acuerdo con los hallazgos de los Significados de Orígenes, se establece un crédito de misericordia para la sobrevivencia de cada criatura racional, un crédito de proporciones generosas y de gracia suficiente como para asegurar la sobrevivencia de toda alma que realmente desee la ciudadanía divina.

(314.5) 28:6.6 La Memoria de la Misericordia es una hoja de balance viviente, una declaración actualizada de vuestra cuenta con las fuerzas sobrenaturales de los reinos. Estos son los registros vivientes de la ministración de la misericordia que se leen en el testimonio de las cortes de Uversa cuando se juzga el derecho de cada individuo a una vida sin fin, cuando «se elevan los tronos y los Ancianos de los Días se sientan. Las emisiones de Uversa se presentan ante ellos; miles y miles ministran a ellos, y diez mil veces diez mil están frente a ellos. El juicio se establece, los libros fueron abiertos». Los libros que son abiertos en tal ocasión pletórica son los registros vivientes de los seconafines terciarios de los superuniversos. Los registros formales están en los archivos para corroborar el testimonio de las Memorias de la Misericordia si así se requiere.

(314.6) 28:6.7 La Memoria de la Misericordia debe mostrar que el crédito salvador establecido por los Hijos de Dios se ha pagado plena y fielmente en ministerio amante de las pacientes personalidades de la Tercera Fuente y Centro. Pero cuando seagota la misericordia, cuando la «memoria» de la misma atestigua su agotamiento, entonces prevalece la justicia y la rectitud decreta. Puesto que la misericordia no ha de ser volcada sobre aquellos que la desprecian, la misericordia no es un don que pueda ser pisoteado por los rebeldes persistentes del tiempo. Sin embargo, aunque la misericordia sea así de preciosa y tan amorosamente otorgada, tu crédito individual está siempre muy en exceso de tu habilidad para agotar la reserva si eres sincero en tu propósito y honesto en tu corazón.

(315.1) 28:6.8 Los reflectores de la misericordia, con sus asociados terciarios, se ocupan de numerosos ministerios superuniversales, incluyendo la enseñanza a las criaturas ascendentes. Entre muchas otras cosas, los Significados de Orígenes enseñan a estos ascendentes cómo aplicar la ética espiritual, y después de dicha capacitación, los Memorias de la Misericordia les enseñan cómo ser verdaderamente misericordiosos. Aunque las técnicas espirituales del ministerio de la misericordia están más allá de tu concepción, aún ahora deberías comprender que la misericordia es una calidad de crecimiento. Deberías darte cuenta de que hay una gran recompensa de satisfacción personal en ser primero justo, luego recto, a continuación paciente y finalmente comprensivo. Y luego, sobre esa base, si así lo eliges y la encuentras en tu corazón, podrás tomar el paso próximo y mostrar verdaderamente misericordia; pero no podrás exhibir misericordia por sí misma. Hay que dar estos pasos; de otro modo no puede haber misericordia genuina. Podrá haber patronaje, condescendencia, o caridad —aún lástima— pero no misericordia. La verdadera misericordia viene sólo de la cúspide hermosa de estos adjuntos precedentes a la comprensión de grupo, la apreciación mutua, el compañerismo fraternal, la comunión espiritual y la armonía divina.

(315.2) 28:6.9 3. La Importancia del Tiempo. El tiempo es la dote universal de todas las criaturas volitivas; es el «talento» confiado a todos los seres inteligentes. Todos vosotros tenéis tiempo para asegurar vuestra sobrevivencia; el tiempo se desperdicia fatalmente sólo cuando se lo entierra en la negligencia, cuando no lo utilizáis para aseguraros de la sobrevivencia de vuestra alma. El fracaso en mejorar el propio tiempo hasta el grado más alto posible no impone castigos fatales; meramente retarda al peregrino del tiempo en su viaje de ascensión. Si se gana la sobrevivencia, todas las demás pérdidas pueden ser reencontradas.

(315.3) 28:6.10 En la asignación de responsabilidades el consejo de los Importancia del Tiempo es invaluable. El tiempo es un factor vital en todo de este lado de Havona y del Paraíso. En el juicio final ante los Ancianos de los Días, el tiempo es un elemento de prueba. Los Importancia del Tiempo deben siempre proporcionar testimonio para mostrar que cada individuo ha tenido amplio tiempo para hacer decisiones, alcanzar una elección.

(315.4) 28:6.11 Estos evaluadores del tiempo también son el secreto de la profecía; describen el elemento del tiempo necesario para completar cualquier empresa, y son tan confiables como indicadores como lo son los frandalanques y los cronoldeques de otras órdenes vivientes. Los Dioses ven el futuro, por lo tanto, lo conocen por adelantado; pero las autoridades ascendentes de los universos del tiempo deben consultar a los Importancia del Tiempo para poder pronosticar los acontecimientos del futuro.

(315.5) 28:6.12 Encontraréis a estos seres por primera vez en los mundos de estancia; y allí os instruirán sobre el uso ventajoso de aquello que vosotros llamáis «tiempo», tanto en su empleo positivo, trabajo, como en su utilización negativa, reposo. Ambos usos del tiempo son importantes.

(315.6) 28:6.13 4. La Solemnidad de la Confianza. La confianza es la prueba crucial de las criaturas volitivas. La confiabilidad es la medida auténtica del autodominio, el carácter. Estos seconafines cumplen un doble propósito en la economía de los superuniversos: ilustran para todas las criaturas volitivas el sentido de la obligación, el carácter sagrado y la solemnidad de la confianza. Al mismo tiempo, reflejan infaliblemente para las autoridades gobernantes la confiabilidad exacta de todo candidato para confianza o responsabilidad.

(316.1) 28:6.14 En Urantia, vosotros intentáis en forma grotesca leer el carácter y estimar las habilidades específicas; pero en Uversa hacemos estas cosas en perfección. Estos seconafines pesan la confiabilidad en las balanzas vivientes de la evaluación infalible del carácter, y una vez que os han mirado, tan sólo tenemos que mirarlos a ellos para conocer las limitaciones de tu habilidad para cumplir con una responsabilidad, llevar a cabo un encargo, y ejecutar las misiones. Tus activos de confiabilidad se establecen claramente junto con tus pasivos de falla o posible traición.

(316.2) 28:6.15 Es el plan de tus superiores avanzarte mediante responsabilidades cada vez mayores tan rápido como se vaya desarrollando suficientemente tu carácter como para soportar con gracia estas responsabilidades agregadas, pero sobrecargar al individuo atrae únicamente el desastre y asegura la desilusión. Y el error de colocar responsabilidad prematuramente sobre el hombre o el ángel se puede evitar utilizando el ministerio de estos estimadores infalibles de la capacidad de confianza de los individuos espacio-temporales. Estos seconafines acompañan siempre a Aquellos Elevados en Autoridad, y estos ejecutivos no hacen nunca asignaciones hasta tanto haber sopesado a los candidatos en las hojas de balance secoráficas y haberlos declarado «sin faltas».

(316.3) 28:6.16 5. La Santidad del Servicio. El privilegio del servicio inmediatamente sigue al descubrimiento de la confiabilidad. Nada os separa de la oportunidad de mayor servicio excepto tu propia falta de confiabilidad, tu falta de capacidad para la apreciación de la solemnidad de la responsabilidad.

(316.4) 28:6.17 El servicio —el servicio con fin determinado, no la esclavitud— produce la satisfacción más alta y es expresión de la dignidad más divina. El servicio —más servicio, servicio aumentado, servicio difícil, servicio venturoso, y por fin servicio divino y perfecto— es la meta del tiempo y el destino del espacio. Pero por siempre los ciclos de recreación del tiempo alternarán con los ciclos de servicio del progreso. Y después del servicio del tiempo sigue el superservicio de la eternidad. Durante la recreación temporal debes visualizar el trabajo de la eternidad, así como, durante el servicio de la eternidad, recordarás el recreo del tiempo.

(316.5) 28:6.18 La economía universal se funda en ingreso y salida; durante toda la carrera eterna no encontraréis jamás la monotonía de la inacción o el estancamiento de la personalidad. El progreso está posibilitado por el movimiento inherente, el avance crece de la capacidad divina para la acción, y el logro es el hijo de la aventura imaginativa. Pero inherente en esta capacidad para logro está la responsabilidad de la ética, la necesidad de reconocer que el mundo y el universo están llenos de una multitud de tipos diferentes de seres. Toda esta magnífica creación, incluyéndote a ti mismo, no se hizo sólo para ti. Este no es un universo egocéntrico. Los Dioses han decretado: «Es más noble dar que recibir», y dijo vuestro Hijo Soberano: «El que sea más grande entre vosotros, que sea el servidor de todos».

(316.6) 28:6.19 La verdadera naturaleza de todo servicio, sea éste cumplido por el hombre o por el ángel, se revela plenamente en los rostros de estos secoráficos indicadores de servicio, las Santidades de Servicio. El análisis pleno de los motivos verdaderos y ocultos se muestra claramente. Estos ángeles son en verdad lectores de la mente, investigadores del corazón y reveladores del alma del universo. Los mortales pueden emplear palabras para ocultar sus pensamientos, pero estos altos seconafines desnudan los motivos profundos del corazón humano y de la mente angélica.

(317.1) 28:6.20 6 y 7. El Secreto de la Grandeza y el Alma de la Bondad. Habiendo despertado los peregrinos ascendentes a la importancia del tiempo, el camino está preparado para la realización de la solemnidad de la responsabilidad y para la apreciación de la santidad del servicio. Aunque estos son los elementos morales de la grandeza, también hay secretos de la grandeza. Cuando se aplican las pruebas espirituales de la grandeza los elementos morales no se desatienden, pero la calidad de altruismo revelada en la labor desinteresada para el bienestar de los propios semejantes terrenales, particularmente de los seres merecedores en necesidad y en dolor, ésa es la verdadera medida de la grandeza planetaria. Y la manifestación de la grandeza en un mundo como Urantia es la exhibición del autocontrol. El gran hombre no es el que «conquista una ciudad» o «derrota a una nación», sino más bien «el que domina su propia lengua».

(317.2) 28:6.21 La grandeza es sinónimo de divinidad. Dios es supremamente grande y bueno. La grandeza y la bondad sencillamente no se pueden divorciar. Son por siempre una sola cosa en Dios. Esta verdad es literal y extraordinariamente ilustrada por la interdependencia reflexiva del Secreto de Grandeza y del Alma de la Bondad, porque ninguno de ellos puede funcionar sin el otro. Al reflejar otras cualidades de la divinidad, los seconafines de los superuniversos pueden actuar por sí solos, y así lo hacen, pero las estimaciones reflexivas de la grandeza y de la bondad parecen ser inseparables. Por lo tanto, en cualquier mundo, en cualquier universo, estos reflectores de la grandeza y de la bondad trabajan juntos, mostrando siempre un informe dual y mutuamente dependiente de cada ser sobre el que se enfocan. La grandeza no se puede estimar sin conocer el contenido de la bondad, mientras que la bondad no se puede retratar sin exhibir su grandeza inherente y divina.

(317.3) 28:6.22 La estimación de la grandeza varía de esfera a esfera. Ser grande es ser semejante a Dios. Puesto que la cualidad de grandeza está completamente determinada por el contenido de la bondad, se deduce que, aún en tu estado humano presente, si puedes mediante la gracia volverte bueno, estás volviéndote por ello grande. Cuanto más constantemente contemplas y más persistentemente persigues los conceptos de la bondad divina, más certeramente crecerás en grandeza, en verdadera magnitud de carácter genuino de supervivencia.

7. El Ministerio de los Seconafines

(317.4) 28:7.1 Los seconafines tienen su origen y sede central en las capitales de los superuniversos, pero con sus semejantes de enlace deambulan desde las orillas del Paraíso hasta los mundos evolucionarios del espacio. Sirven como asistentes valiosos de los miembros de las asambleas deliberantes de los supergobiernos y son de gran ayuda para las colonias de cortesía de Uversa: los astrónomos, los turistas milenarios, los observadores celestiales y una hueste de otros, incluyendo los seres ascendentes que aguardan transporte para Havona. Los Ancianos de los Días disfrutan de asignar a algunos de los seconafines primarios para que asistan a las criaturas ascendentes domiciliadas en los cuatrocientos noventa mundos de estudio que rodean a Uversa; aquí también sirven como maestros de las órdenes secundaria y terciaria. Estos satélites de Uversa son las escuelas finales de los universos del tiempo, que presentan el curso preparatorio para la universidad de siete circuitos de Havona.

(317.5) 28:7.2 De las tres órdenes de seconafines, el grupo terciario, agregado a las autoridades ascendentes, ministra más ampliamente a las criaturas ascendentes del tiempo. Tendrás ocasión de conocerlos poco después de tu partida de Urantia, aunque no harás uso libremente de sus servicios hasta tanto no alcances los mundos de estadía de Orvonton. Disfrutarás de su compañía cuando los conozcas plenamente durante tu estadía en los mundos escuela de Uversa.

(318.1) 28:7.3 Estos seconafines terciarios son ahorradores de tiempo, acortadores del espacio, detectores de errores, maestros fieles y guías sempiternos —señales vivientes de la seguridad divina— colocados en misericordia en las encrucijadas del tiempo, para guiar allí los pies de los ansiosos peregrinos en momentos de gran perplejidad e incertidumbre espiritual. Mucho antes de llegar a las compuertas de la perfección comenzarás a ganar acceso a las herramientas de la divinidad y a hacer contacto con las técnicas de la Deidad. Cada vez más, desde el momento en que llegues al primer mundo de estancia hasta que cierres los ojos en el sueño de Havona, preparatorio para tu tránsito al Paraíso, te aprovecharás de la ayuda de urgencia de estos seres maravillosos, que tan plena y libremente reflejan el conocimiento certero y la sabiduría segura de aquellos peregrinos seguros y confiables que te han precedido en el largo viaje hasta los portales de la perfección.

(318.2) 28:7.4 Se nos niega el privilegio pleno de utilizar a estos ángeles de la orden reflexiva en Urantia. Son visitantes frecuentes en vuestro mundo, puesto que acompañan a las personalidades de asignación, pero aquí no pueden funcionar libremente. Esta esfera está aún bajo una cuarentena espiritual parcial, y algunos de los circuitos esenciales para su servicio no funcionan en el presente. Cuando vuestro mundo sea nuevamente restaurado a los circuitos reflexivos respectivos, mucho del trabajo de comunicación interplanetaria e interuniversal será grandemente simplificado y acelerado. Los trabajadores celestiales en Urantia encuentran muchas dificultades debido a esta escasez funcional de sus asociados reflexivos. Pero seguimos conduciendo alegremente nuestros asuntos con las instrumentalidades disponibles, a pesar de que se nos ha privado localmente de muchos de los servicios de estos seres maravillosos, los espejos vivientes del espacio y los proyectores de presencia del tiempo.

(318.3) 28:7.5 [Patrocinado por un Mensajero Poderoso de Uversa]

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